La mudanza de Papa Noel<< volver
Martes, 23 de Diciembre de 2014

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Quizás hoy os sorprendáis con la historia que os vamos a contar, pero se trata de un relato muy poco conocido que sucedió hace varios años y del cual todavía no habíamos podido contar nada, pues teníamos orden de guardar el secreto hasta esta Navidad. El protagonista de esta aventura se llama Nicolás, aunque tal vez vosotros lo conozcáis más como Papá Noel.

 

Es posible que ahora mismo estéis pensando que vamos a volveros a contar alguna de las típicas historias que se transmiten de unos a otros en estas fechas y hemos de advertiros que, si es así, estáis totalmente equivocados. Estamos seguros de que lo que vais a leer no os dejará indiferentes y, si se produce lo contrario, al menos habremos compartido con vosotros un poco de la magia que caracteriza a la Navidad.

 

Mudanza de Papa Noel

 

 

PAPÁ NOEL ESTÁ HARTO DE LAPONIA

 

Hay que reconocerlo, las bajas temperaturas y el frío en ocasiones pueden llegar a ser deprimentes para algunas personas. A todos nos gusta disfrutar del buen tiempo, el sol, la playa, los días de verano, los paseos por la montaña, los baños en la piscina y un largo etcétera de cosas que son características de la temporada estival.

 

Papa Noel antes de mudarse

 

Así, cada verano Papá Noel abandonaba su residencia de invierno y su fábrica de juguetes para ir a buscar el calor a las playas del mediterráneo y disfrutar de unas merecidas vacaciones tras el ajetreado invierno. “¿Y por qué no se iba nada más terminar la Navidad?”, os habréis preguntado muchos de vosotros. Es simple, cuando termina la Navidad a Papá Noel todavía le queda mucha faena por hacer, ya que después del duro trabajo realizado en la fábrica, le gusta dejarla perfecta para que las Navidades siguientes todo esté reluciente y listo para ponerse manos a la obra.

 

Vacaciones Papa Noel

 

 

Los elfos que trabajan para Papá Noel limpian durante varios meses para dejar todo tal y como lo encontraron al regresar de sus anteriores vacaciones, pero esta faena no implica solo limpiar, revisar y poner a punto tanto las instalaciones como las máquinas, sino que también conlleva una dura labor de preparación en la que se fabrican componentes y piezas que servirán para fabricar nuevos juguetes.

 

Una vez han vuelto a prepararlo todo, Papá Noel tiene que revisarlo y dar el visto bueno. Es un hombre entrañable, pero algunos comentan que también es muy perfeccionista. Esta característica es la que le impide delegar sus funciones en la fábrica a alguien de confianza y por tanto, lo que le impide abandonar su casa e instalaciones durante la primavera.

 

Casa Papa Noel

 

Pero como muchos de vosotros habréis podido comprobar, Papá Noel sigue envejeciendo. La edad, junto con el paso de los años, ha hecho que su esposa y él vayan achacando dolencias en sus articulaciones y huesos, en gran parte causadas por el excesivo frío. Sin embargo, los dolores y el mal estar desaparecían en verano cuando viajaban a la playa. El buen tiempo los mantenía alegres y activos, con ganas de salir, de vivir nuevas experiencias y de pasarlo bien con sus amigos.

 

Papa Noel y su esposa

 

Nicolás y su mujer hacía ya algunos años que regresaban a casa tras las vacaciones con una sensación extraña, aunque lo que en realidad sentían era que no querían volver. Estaban muy a gusto en su residencia de verano, sus vecinos les contaban que incluso muchos días de invierno podían disfrutar del sol en sus jardines y pasar agradables días al aire libre. Esto les hizo pensar y plantearse la posibilidad de cerrar la fábrica para siempre, pero sabían que así tampoco serían felices ya que la felicidad de los niños era la “vitamina” que les hacía envejecer a un ritmo mucho más lento del que necesitamos las personas normales para hacerlo.

 

 

PAPÁ NOEL QUIERE MUDARSE A LA COSTA CON SU MUJER Y LLEVARSE ALLÍ SU FÁBRICA

 

Hace 4 años la mujer de Papá Noel, tras darle mil vueltas al asunto de irse a vivir para siempre a su residencia de verano, encontró la solución. “¿Por qué no nos traemos la fábrica a España y seguimos trabajando desde aquí Nicolás? Ahora con las nuevas tecnologías y con las facilidades que ofrecen las empresas de mudanzas seguro que es mucho más fácil”–dijo su esposa a Papá Noel.

Este se quedó pensándolo durante unos minutos y tras rascarse la barba un par de veces exclamó: “¡Pues si cariño! Tienes toda la razón del mundo, ya está bien de pasar frío y de padecer por ello, cuando volvamos de nuestras vacaciones daremos la noticia en la fábrica”.

 

Decision de Papa Noel de Mudarse

 

Y así fue. Terminaron las vacaciones de Papá Noel y este regresó a su casa junto a su mujer, aunque en esta ocasión con una sonrisa y una sensación diferente a la de años anteriores. Estaban felices, sabían que en poco tiempo sus vidas cambiarían por completo y al fin podrían disfrutar para siempre del buen tiempo de la costa mediterránea.

 

Cuando todos los trabajadores volvieron a la fábrica para comenzar sus labores, Papá Noel decidió reunirlos antes de que comenzaran su jornada laboral para comunicarles los cambios y el traslado de la fábrica a una zona más cálida y agradable. Casi todos sus elfos se tomaron la noticia con mucha alegría e ilusión, aunque algunos de ellos se quedaros preocupados al no querer abandonar a sus familias en Laponia para no perder su trabajo.

 

Mudanza con Elfos

 

Papá Noel trató de calmar a sus trabajadores diciéndoles que no tenían por qué preocuparse, que tanto ellos como sus familias podían irse al nuevo emplazamiento donde se iba a ubicar la fábrica, pues en su finca tenía espacio más que suficiente para todos, donde les construiría preciosas casitas en las que vivirían con los suyos y totalmente gratis.

Tal y como están las cosas hoy en día… ¿quién se iba a negar a mudarse a un clima más cálido, con mejor tiempo, manteniendo su trabajo y llevándose a su familia a una casa en la que no tendrían que pagar absolutamente nada? Todos los elfos celebraron la noticia y dieron las gracias a Papá Noel por contar con ellos para su nueva aventura, prometiéndole que trabajarían duro para preparar la mudanza y que todo saliera perfecto.

 

 

 

LOS ELFOS DE PAPÁ NOEL PREPARAN LA MUDANZA

 

Al terminar la Navidad, Papá Noel preparó una lista con todas las máquinas, útiles, herramientas, materiales y objetos que tenían que llevarse. Desmantelaron prácticamente toda la fábrica, protegieron, empaquetaron y embalaron todo lo necesario para que, cuando se acercase el momento, la empresa que Nicolás había contratado para realizar la mudanza definitiva a su residencia de invierno pudiera hacerla en el menor tiempo posible.

 

Cajas y más cajas, elfos arriba y abajo, cosas por aquí y por allá, un verdadero descontrol que cada vez ponía más nervioso a Papá Noel, quien deseaba acabar ya con todo este jaleo que había dejado su fábrica totalmente irreconocible. La nostalgia de los maravillosos años que habían pasado en aquel lugar era inevitable, pero la ilusión que envolvía la mudanza y el cambio que ésta conllevaba en sus vidas, le permitía controlar sus impulsos y mantenerse firme.

 

Papa Noel en la playa 

 

TODO LISTO PARA DEJAR LAPONIA Y MUDARSE A LA COSTA

 

Una vez los elfos habían dejado todo listo para que fuera transportado, Papá Noel avisó a la empresa de mudanzas que había contratado para que le ayudaran a realizar el extraordinario traslado. Unos días más tarde, llegaron a Laponia con sus camiones y con maquinaria específica para facilitar el transporte de bultos hasta ellos, pues muchos paquetes contenían piezas pesadas procedentes de la cadena de producción y que eran imprescindibles por su especial poder mágico, imposible de encontrar en cualquier otra parte del planeta.

 

Cuando la empresa de mudanzas tuvo todos sus camiones cargados, comenzó el primero de sus viajes de un total de los tres que serían necesarios para trasladar absolutamente todo lo que Papá Noel necesitaba para comenzar su nueva vida en el mediterráneo. Los camiones iniciaron su recorrido de casi 5.000 kilómetros hasta la residencia de verano de Nicolás, donde ya los estaba esperando su mujer y la mitad de los elfos que trabajaban para ellos.

 

Después de tres viajes de ida y vuelta, la empresa de mudanzas terminó sus labores de traslado. Sin embargo, Papá Noel, su mujer y los elfos decidieron pedir ayuda a esta empresa de mudanzas nuevamente para que no se les echara encima el tiempo y que los niños no se quedaran sin regalos en Navidad.

 

Papa Noel después mudanza

 

En noviembre, la nueva fábrica estaba lista y ya estaba todo preparado y en marcha para que los elfos pudieran fabricar los juguetes y que Papá Noel los entregara a los niños de todo el mundo que habían sido buenos durante el año.

 

“¿Y Rudolph y los otros renos?”, os estaréis preguntando. Ellos también fueron trasladados por la empresa de mudanzas hacia su nuevo hogar. Desde entonces, Papá Noel vive en la costa mediterránea y reparte cada Navidad desde allí sus regalos. Algunos habitantes de Valencia dicen haberlo visto pasar con su trineo en Nochebuena y nosotros podemos corroborar que es cierto. El porqué de ello, ya os lo estaréis imaginando.

 

Papa Noel despues mudanza

 

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