Las mudanzas de los horrores<< volver
CreacomMiércoles, 18 de Febrero de 2015

mudanzas económicas

Todos nosotros, en algún momento de nuestra vida más lejano o más cercano, debemos enfrentarnos a una mudanza, lo que significa un proceso tan complejo como importante. Eso si no es más de una vez en la vida. Hablamos efectivamente de las mudanzas, ese crucial periodo en que nos trasladamos a otro hogar y, tras nosotros, llevamos todas las pertenencias materiales que hemos ido acumulando hasta la fecha. No es tarea fácil y, tengámoslo claro, no podemos creernos superhéroes y querer hacerlo todo nosotros solos; más que nada porque las consecuencias pueden ser nefastas. Lo mejor es dejarse aconsejar por profesionales que tengan experiencia y, muy importante, que nos ofrezcan todas las garantías.

 

Para muestra, un botón, y para comprobar que las mudanzas no se deben tomar a la ligera, aquí tenemos algunas historias de traslados que se convirtieron en una auténtica pesadilla.

 

 

LA HISTORIA INTERMINABLE

 

No, no estamos hablando de la famosísima obra. Aunque seguro que al protagonista le hubiese encantado que todo fuese un sueño y que al despertar el problema hubiese acabado. Pongámonos en situación: un joven que decide lanzarse a la independencia de su propio hogar. Vacía el armario de casa de sus padres, recoge todos los recuerdos de su infancia, los apuntes de estudios (nunca se sabe cuándo te puede hacer falta echarles un vistazo), los papeles del trabajo, libros, videojuegos, videoconsola, su colección de DVDs y un sinfín más de objetos. En total, más de 40 cajas en las que prácticamente se resume su vida. No quiere molestar a sus padres y anda justo de dinero, cree que las empresas de mudanzas son caras y piensa: “Esto lo hago yo poco a poco”. Bajar, cargar, descargar y subir todas las cajas no era tarea fácil. ¿El resultado? Cajas sin desembalar en su nueva casa, cajas pendientes en su antiguo hogar, cosas que necesita y no sabe si las tiene entre lo que ya ha traído o lo que le falta por traer… Así durante más de 3 meses. No le quedaron ganas de más.

 

mudanza interminable 

 

DE PROFESIÓN, MANITAS

 

Ni aun los que lo son pueden decir que montar un mueble no les traiga más de un quebradero de cabeza. Las empresas de mudanzas no solo son el “paracetamol” que remedia esos dolores, sino que, además de transportar, algunas de ellas también ofrecen la posibilidad de contratar el servicio de montaje de muebles. Sin embargo, Juan decidió impresionar a su novia Ana, con la que se acababa de comprar un piso, encargándose de montar el mobiliario que acababan de comprar en una gran cadena. Seguro que esta historia os suena a más de uno. Sin embargo, las escasas instrucciones que incluían las piezas, sumado a la también escasa experiencia del propio Juan, convirtieron esa a priori sencilla tarea en un auténtico desastre y la ilusión del inicio de una convivencia juntos en continuas peleas entre los dos miembros de la pareja. Y es que MacGyver, lamentablemente, solo existía en la ficción.

 

montaje mudanza

 

COLEGA, ¿DONDE ESTÁN MIS COSAS?

 

Es quizá la pesadilla que más tememos todos cuando realizamos una mudanza y la que, por desgracia, más se cumple cuando no la hacemos bien. Como decíamos en la introducción, es fundamental que la empresa de mudanzas que contratemos sea profesional, tenga experiencia y nos ofrezca garantías y, sobre todo, fiabilidad. De lo contrario nos puede pasar lo mismo que a Tomás. Él siempre había sido el más listillo de la clase y decidió que con la mudanza también lo sería y se ahorraría un dinerito. Pero, en esta ocasión, más que de listillo se pasó de listo y pagó las consecuencias. Vio un cartel por la calle en el que un particular se ofrecía a hacer mudanzas por un precio muy económico y de tú a tú. Le llamó y acordaron un día para ir a recoger las cajas y trasladarlas al nuevo domicilio. Subió el material, pidió su dinero, Tomás le pagó y el individuo se fue. Hasta ahí todo bien. Sin embargo, cuando comenzó a desembalar… ¡Sorpresa! ¿Dónde está la caja con el mp4, el TDT, el bluetooth…? Según se hizo la pregunta, conoció la respuesta. ¿Un despiste o algo intencionado? ¿Cómo reclamar si no tengo factura, ni siquiera un sencillo Recibí? Llamó de nuevo al simpático joven que se había encargado de hacer el trabajo pero ya no volvió a obtener respuesta.

 

robo en mudanza

 

COLEGA, ¿DONDE ESTÁN MIS COSAS? SEGUNDA PARTE

 

Otra variante similar a la anterior, la de perder cosas por el camino, es la que le ocurrió a Rosa. Ella decidió recurrir a una “mudanza colaborativa”, o lo que es lo mismo, reclamar ayuda a familiares y amigos para que entre todos le echaran una mano a cambio de una recompensa a modo de piscolabis en el piso una vez acabado el trabajo. De este modo, no solo tendría un importante ahorro económico, sino que tampoco tendría que encargarle semejante faena a uno solo. Ya se sabe: las penas y los esfuerzos, compartidos son menos. Allí fueron todos los “convocados”, cada uno transportando, subiendo y colocando los paquetes en el piso. Cuando todo acabó y Rosa se puso manos a la obra para colocar las cosas en su sitio, se dio cuenta de que entre tanto trajín y reparto, algunas cajas se habían quedado por el camino y estaban perdidas; entre ellas, la que contenía documentos como la escritura o el libro de familia. Al final, el susto, el disgusto y el papeleo no le salieron a cuenta.

 

olvido en mudanza

 

EL GOLPECITO

 

Samantha tenía un traslado, pero no uno cualquiera. Se marchaba de Toledo y se mudaba a Barcelona por un cambio de trabajo inmediato, por lo que la mudanza a Barcelona era, además de rápida, más engorrosa de lo normal. Pensó y buscó diferentes opciones para realizar el trámite con la mayor facilidad y celeridad posibles, así que creyó que optar por una empresa de paquetería y mensajería rápida sería una buena idea. El precio no variaba mucho respecto de una empresa propiamente de mudanzas pero le aseguraron tal rapidez en llevarle sus enseres a su nueva ciudad que finalmente se convenció. El mensajero llegó algún día más tarde de lo previsto, pero la mayor sorpresa no fue esa. Hacer las cosas rápido nunca debe estar reñido con hacerlo bien; menos aún en estos casos. Para ganar tiempo, la empresa había tenido poca delicadeza y algunos electrodomésticos habían sufrido golpes en la carcasa. Y lo peor: la torre de su PC (que se había comprado hacía apenas dos meses) también había sucumbido al escaso cuidado de los mensajeros y había recibido un golpe que significó la necesidad de Samantha de comprar un nuevo ordenador para su nueva casa.

 

golpe en mudanza 

 

MUDANZA A LA INTEMPERIE

 

Cuando se contrata una empresa de mudanzas, debemos asegurarnos (y no nos cansaremos de repetirlo) de su profesionalidad y de que todo está atado y bien atado. No nos referimos a atar los bultos, sino a que cuadren horarios, tiempos y coordinación entre las diferentes partes implicadas. Para ello, nada mejor que recurrir a empresas fiables y de las que conozcamos su sobrada experiencia. A Esther y Edu les falló esto último. Contrataron los servicios de una empresa para que se hiciera cargo de recoger, cargar, descargar y subir por el balcón todos los muebles que trasladaban de la casa en que estaban alquilados al piso que se acababan de comprar. Con la ilusión de vivir cada paso de su nueva etapa como propietarios y para asegurarse de que todo estaba en orden, decidieron acudir a su recién comprada casa para ver cómo subían todo. Pero al llegar, se encontraron con sofás, estanterías y demás moblaje en medio de la acera, sin rastro del camión que lo había dejado allí ni tampoco de la grúa que debía encargarse de subirlo. Rápidamente llamaron a la oficina de la empresa y les comunicaron que había habido un error de cálculo y que la grúa, que estaba en otra mudanza, no llegaría hasta varias horas después. Lo peor de todo no fue tener que estar esperando y vigilando en la calle, sino que cuando por fin llegó la articulada, ¡no habían solicitado permiso para obstaculizar temporalmente la calle! Al cabreo se le sumó una multa a la que Edu y Esther tuvieron que hacer frente.

 

muebles calle mudanza
 

 

UNA DESGRACIA EVITABLE

 

El colmo de todas las historias le ocurrió a Rubén y Carmen, quienes (al igual que Tomás) decidieron optar por un particular “amigo de unos amigos” para que les hiciera la mudanza. Cuando vieron que el señor no llegaba se temieron lo peor. La confirmación llegó cuando les avisaron de que había sufrido un accidente por conducir ebrio y sus enseres habían quedado completamente destrozados. Lo peor fue no poder reclamar el mal hacer de un inconsciente por la propia inconsciencia de ellos mismos a la hora de contratar su traslado.

 

accidente mudanza 

 

 

Si después de leer estas historias todavía estás pensando en la posibilidad de hacer una mudanza por tu cuenta o con profesionales no cualificados, ¡cambia de idea inmediatamente! Las principales ventajas de una empresa profesional no solo son la comodidad y la efectividad de su trabajo, sino el evitar, sobre todo, cualquiera de estos problemas. No te la juegues.

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