Mudanzas internacionales: la sirenita Ariel cambia de hogar<< volver
CreacomMartes, 7 de Octubre de 2014

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Érase una vez una princesa que vivía en su impresionante castillo bajo el mar. Esta princesa se llamaba Ariel y era conocida mundialmente como La Sirenita. Ella pensó en casarse con su amante y mudarse. Manos a la obra, empezó a buscarse la vida para conseguir buenas empresas de mudanzas en Barcelona y con precios bajos. El traslado desde el fondo del océano hasta el castillo de su amado príncipe de la ciudad condal sería arduo, pero nunca se dio por vencida y siguió buscando la empresa perfecta que pudiera hacerse cargo de todo. Esta era la ciudad donde le esperaba su nueva vida.

 

Esta historia, lejos de parecerse a la verdadera transmitida en la película y cuento de Disney, tiene más realidad de la que os podríais llegar a imaginar, pues encontrar actualmente una empresa de mudanzas internacionales que abogue por un trabajo profesional, eficiente y con buenos precios puede convertirse para muchos en un verdadero truco de magia. Pero, como muchos cuentos e historias de fantasía, la nuestra también tiene un final feliz.

 

Mudanza princesa

 

 

¿QUÉ BUSCABA ARIEL CUANDO TRATABA DE ENCONTRAR LA EMPRESA PERFECTA PARA REALIZAR SU MUDANZA A BARCELONA CON PRECIOS BUENOS?

 

Ariel era una persona exigente y, como la mayoría de princesas, no se conformaba con cualquier cosa. Tan solo hay que acordarse de lo difícil que fue para ella asumir su nueva condición humana y dejar atrás toda una vida rodeada de sus seres queridos en las profundidades del fondo marino. Cualquier otra sirena jamás se lo hubiera planteado si quiera.

 

Por ello, a la hora de encontrar a su empresa de mudanzas internacionales ideal tuvo en cuenta diversos factores que a día de hoy, seguro que son de utilidad para muchos de que queremos mudarnos:

 

 

SERVICIOS OFERTADOS


Al igual que en la historia de la vida de Ariel, donde conocimos a una princesa que no se casaba con nadie (ni siquiera con su condición de sirena), la princesa buscaba una empresa de mudanzas internacionales que le ofreciera en primera instancia un presupuesto sin compromiso.

 

Además, también quería que sus pertenencias más valiosas fueran transportadas como si de la misma princesa se tratara, por lo que era preciso que estas se embalasen de manera profesional y con muchísimo cuidado. Una princesa no se lleva sus pertenencias desde el océano al castillo de su príncipe todos los días, así que era muy importante contar con las mayores garantías y que los materiales utilizados para el embalaje fueran de la máxima calidad y resistencia, pues los cambios de presión marítimos que se iban a producir en sus mudanzas a Barcelona era un tema que preocupaba bastante a Ariel.

 

 

objetos delicados 

 

¿Quién dijo que las sirenas no tienen muebles? Ariel era una enamorada de la ebanistería artesanal oceánica y para recordar siempre a toda su familia marina quiso llevarse consigo el maravilloso tocador que su padre, el Rey Tritón, le había regalado en su último cumpleaños. Este era uno de los principales motivos que la llevaron a buscar una empresa de mudanzas internacional que también tuviera experiencia en el traslado y desmontaje de muebles.

 

Otros de los aspectos importantes que provocaban la inquietud de la princesa era que toda la mudanza hasta Barcelona se hiciera de manera legal y sin ningún tipo de contratiempo, por lo que la empresa especialista tuvo que hacerse cargo de organizar el traslado hasta el puerto de salida y de todos los trámites de exportación con aduanas. Ariel siempre fue una sirenita alocada pero cautelosa y una de sus manías era que las cosas se hicieran siempre a su manera. Se dice que el cliente siempre tiene la razón y, en este caso, no podía ser menos, pues se trataba nada más y nada menos que de una princesa muy conocida tanto en las profundidades marinas como en la superficie.

 

 

También era indispensable que la empresa de mudanzas internacional se hiciese cargo de gestiones tan significativas como encargarse del transporte marino hasta el lugar de destino (en este caso, el castillo del príncipe Eric localizado en Barcelona) y también de todo lo relacionado con los trámites de importación de aduanas a realizar en el país de destino.

 

Una vez que todas las pertenencias de la princesa ya estaban en tierra firme, esta bajó a despedirse de sus seres queridos y de su vida como sirena. Pero, aunque pensó que sería fácil dejar atrás toda una vida en las profundidades rodeada de sus fieles amigos y familia, comenzó a volverse algo complicado. Ariel odiaba las despedidas, pero no quería comenzar su nueva aventura sin, al menos, haber dicho adiós a aquellos que durante tanto tiempo la habían acompañado y apoyado.

  Despedida

 

 

El Rey Tritón se sentía orgulloso de Ariel que, aunque era la más pequeña de sus 6 hermanas, siempre había sido la más lista, la más soñadora y, por supuesto, la más bella. Desde bien pequeña salía de expedición por el fondo marino con sus grandes amigos, el cangrejo Sebastián y el pez Flounder, buscando objetos relacionados con la vida que anhelaba para su propia colección (principalmente de la vida humana sobre la tierra). Sin embargo, pese al orgullo, el Rey Tritón no apoyaba en absoluto esta afición de la princesa, ya que en el fondo parecía saber que algún día sería el motivo por el que se la arrebatarían de entre sus brazos, algo que terminaría alejándola del que había sido su hogar durante tantos años.

 

Objetos mudanza

 

La vida de Ariel en Barcelona ya había comenzado y, una vez que en el castillo del príncipe Eric ya estaba preparado para recibirla, la princesa empezó a pensar cómo podría realizar la mudanza de todas sus pertenencias, que ahora la esperaban en el puerto de la ciudad. En esta ocasión, Ariel no tuvo que preocuparse por nada, ya que la empresa de mudanzas internacional que había contratado para sacar sus enseres del océano también disponía de otros servicios útiles que convirtieron todo el proceso en "la mudanza perfecta".

 

 

ENTONCES, UNA VEZ EN EL DESTINO… ¿QUÉ PASÓ CON LAS PERTENENCIAS DE LA PRINCESA?

 

Los bienes que Ariel rescató del fondo del océano para llevar consigo en su nueva vida ya descansaban en un contenedor de la empresa de mudanzas en el puerto de Barcelona, así que lo primero de lo que se encargaron fue de transportarlos hasta el castillo del príncipe Eric. Allí, le esperaban también sus suegros y el incondicional amigo del príncipe, su perro Max.

 

Perro Max

 

Una vez se entregó la mercancía en el palacio y como si de los más eficientes sirvientes se trataran, la empresa que realizó las mudanzas a Barcelona se encargó de desembalar cuidadosamente todos y cada uno de los objetos, prestando especial atención en aquellos que necesitaban ser manipulados con delicadeza.

 

Además, y como hemos comentado anteriormente, la princesa había querido llevarse el tocador que su padre le había regalado, por lo que los especialistas se encargaron también de montarlo en las dependencias que el príncipe Eric había preparado para la que sería, en pocos días, su amada esposa.

 

 

SERVICIOS ADICIONALES PARA MUDANZAS

 

Sin esperarlo, la empresa de mudanzas internacionales que Ariel había contratado también se encargó de realizar diversos servicios extra entre los que se encontraban: colgar el cuadro de una de sus fiestas de cumpleaños donde salía la princesa Ariel, acompañada de sus 6 hermanas sirenas; colgar la lámpara con forma de cangrejo que había rescatado hacía tiempo de las ruinas de un barco naufragado y que le recordaba tanto a su amigo Sebastián; poner las maravillosas cortinas de seda que la reina, la madre del príncipe Eric, había tejido con sus propias manos para ella; e incluso limpiar todo el castillo para que estuviera listo para la fiesta que habían preparado en honor a su llegada.

 

 Amigo Ariel

 

 

CELEBRACIÓN FINAL EN BARCELONA

 

Todo salió según lo previsto y la princesa Ariel, más que contenta por cómo se había llevado a cabo el proceso de sus mudanzas a Barcelona, decidió invitar a los responsables de la empresa para celebrar con ellos también el inicio de esta nueva aventura. 

 

Fueron 3 días de incesable celebración, bailes, comidas, risas y alguna que otra lágrima recordando a los que no podían estar con ella compartiendo estos momentos tan especiales: la familia y amigos que había dejado atrás hacía unos días, cuando bajó a las profundidades para despedirse de ellos.

 

Tras la fiesta no llegó la calma, pues todavía quedaba la celebración más importante: la boda de Ariel con el príncipe Eric. Al acontecimiento acudieron todos los ciudadanos de Barcelona e incluso muchos habitantes que residían en los alrededores de la ciudad. Fue una boda preciosa y la princesa Ariel y el príncipe Eric comieron perdices y vivieron felices para siempre.

 

mudanza final feliz

 

TEN TU FINAL FELIZ

 

Así que, si tú también quieres que tu próxima mudanza sea como la de un cuento Disney, no dudes en contactar con Tecnicmoving, pues fueron los grandes protagonistas de esta irreal pero divertida historia que hoy os contamos a vosotros. En Tecnicmoving son capaces de hacer magia para convertir cualquier mudanza en un verdadero cuento de hadas, donde los problemas se convierten en soluciones y donde el cliente es el verdadero héroe.

 

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